Banner
Economía


Economía Portuguesa

En los últimos 50 años la evolución de la economía portuguesa estuvo determinada bien por acontecimientos históricos en el país, bien por la evolución de la economía mundial. Fueron momentos determinantes y de cambio el comienzo del conflicto armado en las antiguas colonias, en África y en la India, a principios de los años 60; la revolución y la instauración de la democracia parlamentar en 1974; la adhesión a la Comunidad Europea en 1986; y la integración en el espacio de la moneda única, el Euro, a finales de los años 90.

 

Evolución histórica del PIB




Evolución del PIB desde 2000



El modelo económico portugués acompañó la globalización de la economía mundial, con un peso creciente del sector exportador y la casi completa apertura de los mercados.

 

Actualmente, la economía portuguesa, integrada en la Unión Europea, es una economía abierta, incrementando el peso del sector Servicios en el valor añadido bruto nacional.

El aumento de las exportaciones es, en la actualidad, impulsado más por nuevos sectores que por los sectores tradicionales, reflejando los efectos estructurales de la inversión en nuevas tecnologías y en la producción de bienes con mayor incorporación tecnológica y de mayor valor añadido.


En las importaciones se mantiene la dependencia de los productos energéticos, con los combustibles fósiles como los productos que más contribuyen al déficit de la balanza comercial.
Con todo, la inversión pública y privada en la producción de energías renovables (eólica, presas, energía de las mareas, solar, biomasa) ha reducido progresivamente la dependencia de productos fósiles importados. En junio 2009, la incorporación de fuentes de energía renovable en el consumo bruto de electricidad, en términos reales, fue de 30,5%. En el marco de la EU, Portugal sigue siendo uno de los países con mayor incorporación de energías renovables.

 


Producción de renovables

 



Evolución reciente

La economía portuguesa acompañó el reciente ciclo económico mundial recesivo, reflejándose en la disminución de las exportaciones, de las importaciones y del consumo interno. Con todo, los datos más recientes publicados por la Comisión Europea indican que Portugal se situó, en el segundo trimestre 2009, entre los pocos países que tuvieron un crecimiento positivo del PIB.