POLÍTICA EXTERIOR


Portugal es un país europeo, posee una identidad histórica y cultural bien definida, que se adhiere plenamente a los principios y valores del continente al que pertenece. Simultáneamente, Portugal tiene una localización estratégica que le ha conferido a lo largo de la Historia la posibilidad de ser un puente de unión entre Europa, América, África y Asia.

Esa tradición universalista se refleja naturalmente en la definición de los grandes objetivos de nuestra política exterior, cuyos principales parámetros son establecidos por la Constitución y se asientan en un amplio consenso interno.
Portugal preconiza la prosecución de los grandes ideales europeos, participando en la consolidación de Europa como espacio democrático de seguridad y estabilidad, política y económicamente integrado - en una Europa preocupada con el bienestar de los ciudadanos y caz de asumir responsabilidades en el ámbito global. La presencia portuguesa en instancias europeas y trasatlánticas no se encara como una pérdida de soberanía, pero sí como un ejercicio compartido de poderes soberanos con otros países, en una comunidad internacional cada vez más abierta y multilateralizada.

La valorización continuada de la especificidad del papel de Portugal en el mundo se realiza también a través de la lengua portuguesa, hablada en cuatro continente por cerca de doscientos millones de personas, por una Comunidad portuguesa o luso-descendiente distribuida por todos los continentes, y a través de una relación privilegiada con los demás Estados que cumplen las reglas del Derecho Internacional. Otro factor importante a tener en cuenta es nuestra experiencia histórica reciente de democratización, liberalización económica y descolonización que transforma Portugal en un polo de interés para Europa del Este, para América Latina, para África e para Asia.


Portugal se afirma en el exterior dentro de un marco multilateral y por vía de las relaciones bilaterales. Nuestro país es miembro de la Unión Europea desde 1986, habiendo ocupado la Presidencia durante los primeros semestres de 1992 y 200. Ejerció, en 2002, la Presidencia de la OSCE (Organización de Seguridad y Cooperación Europea). Portugal es miembro fundador de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), y se adhirió al Consejo de Europa en 1977. En la Organización de las Naciones Unidas, en la que ingresamos en 1955, hemos privilegiado la prevención de conflictos y el mantenimiento de la paz, el respeto por los Derechos Humanos (siendo subscriptores de las principales convenciones internacionales en este campo) y el desarrollo social y económico, participando en las actividades de las diversas Agencias y organismos especializados; Portugal ocupó un lugar no permanente en el Consejo de seguridad durante los bienios de 1979-1980 y 1997-1998, siendo un contribuyente importante en las operaciones de paz de la ONU.

Merece una mención especial la institucionalización, en 1996, de la CPLP (Comunidad de los Países de lengua Portuguesa), que reúne ocho Estados Angola, Brasil, cabo Verde, Guinea-Bissau, Mozambique, Portugal, S. Tomé y Príncipe y Timor-Este, de los que finaliza con promover el refuerzo de la cooperación entre sus miembros, apoyando proyectos de desarrollo en los más variados sectores y promoviendo la inserción y la proyección internacionales de los países lusófonos. Portugal mantiene una relación privilegiado con América Latina, participando con España en el proceso de las Cumbres Iberoamericanas, habiendo organizado la VIII Cumbre, realizada en Oporto en 1998.

En el ámbito bilateral, Portugal mantiene un extenso abanico de relaciones diplomáticas, marcando presencia en todos los continentes y favoreciendo a sus socios y aliados tradicionales. En una estrategia de diversificación y de contactos, se abrieron en los últimos años misiones diplomáticas en Europa del Este, Asia (destacando Timor-Este e Indonesia) y África.

· Relaciones Bilaterales Luso-Españolas:

Las relaciones entre Portugal y España se revisten de un carácter prioritario y privilegiado para los dos Estados. El incremento de los lazos históricos y su adaptación a las realidades contemporáneas han sido una constante en sus políticas exteriores, particularmente desde las transiciones democráticas acaecidas en la década de los 70 y después de la adhesión simultanea de los dos países a las entonces Comunidades Europeas.

Portugal y España han procurado mantener una estrecha colaboración en el seno de la Unión Europea y a nivel multilateral, traducida en el intercambio de apoyos y en la presentación de iniciativas en las organizaciones internacionales a la que pertenecen.

La intensidad de estas relaciones se refleja en el marco institucional en el que transcurren las consultas entre los dos países y en la frecuencia de los contactos entre los titulares de sus órganos de soberanía. A nivel gubernamental, se estableció en 1983, en Lisboa, la celebración de Cumbres anuales. Hasta ahora se han celebrado 19 Cumbres, siendo la más reciente la realizada en Figueira da Foz los días 7 y 8 de Noviembre de 2003. la 20º prevista para el segundo semestre de 2004, será convocada por el Gobierno español en fecha y lugar a anunciar.

En 2001, según una decisión adoptada en la Cumbre de Lisboa, se celebrarán reuniones a intercalar entre los Ministros de Asuntos Exteriores, con el fin de proceder a analizar los principales temas bilaterales y para concretizar aquellos objetivos definidos en cada Cumbre. El primer encuentro de este tipo tuvo lugar en Horta, Islas Azores, el 6 de Julio de ese año, y la más reciente se realizó en Oporto, el 23 de junio de 2003. Un nuevo encuentro de este tipo será convocado este año, correspondiendo también en esta ocasión al Gobierno español.

La Cumbre de Figueira da Foz contó con la participación, además de los dos Jefes de Gobierno, de los Ministros de Asuntos Exteriores, de Defensa, de Fomento, de Justicia, de Interior, de Economía y Hacienda, de Medio Ambiente, de Sanidad y de Ciencia y Tecnología. Los Ministros de Trabajo y Seguridad Social participan habitualmente, también en estos eventos. Fueron firmados los siguientes convenios:

- Acuerdo de cooperación científica y tecnológica
- Acuerdo de Cooperación en materia de prevención de consumo y control del trafico ilícito de estupefacientes y substancias psicotrópicas;
- Acuerdo bilateral que facilite la cooperación en el combate de incendios en las regiones fronterizas entre los dos países;
Memorandum determinando la próxima firma de un acuerdo de cooperación administrativa de ámbito fiscal, con incidencia especial en la prevención y evasión del fraude fiscal;
- Protocolo de cooperación en el campo de los productos fitofarmacéuticos;
- Protocolo de colaboración de especies forestales de la encina y el alcornoque;
- Memorandum de entendimiento en materia de transportes;
- Declaración conjunta sobre el transporte ferroviario convencional (e inter-operabilidad) en la Península Ibérica;
- Acto de homologación del Acuerdo Comercial de 17 de Septiembre de 2003 entre las líneas de ferrocarril portuguesas (CP) y la Red Nacional de los ferrocarriles Españoles (RENFE), para la gestión comercial de los mercados ferroviarios entre Portugal y España.

Por otro lado, se han celebrado importantes compromisos en lo referente a la ejecución del Tratado sobre Cooperación transfronteriza, firmado en la Cumbre de Valencia (Octubre 2002), la celebración del Acuerdo entre Portugal y España que crea el mercado ibérico de electricidad (MIBEL, firmado en Lisboa el 20 de enero de este año), y en cuanto a las conexiones ferroviarias de Alta Velocidad (TGV/AVE). Con respecto a esto quedó establecido que los enlaces de esta modalidad serán los siguientes: Lisboa/Madrid (hasta 2010); Oporto/Vigo (hasta 2009), Aveiro/Salamanca (hasta 2015) y Faro/Huelva (hasta 2018).

En las relaciones luso-españolas son frecuentes los contactos regulares entre los distintos niveles de las dos Administraciones Públicas y de Las Fuerzas Armadas.




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